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domingo, 18 de mayo de 2008

La revolución ¿Qué es? ¿Cómo debe plantearse?

En este triste mundo en el que vivimos se habla de revolución como si se tratara de matar por matar, como si se tratara de destruir para no conseguir nada. Claramente fuera de la realidad histórica de la revolución.

Está claro que las revoluciones anticipadas fracasan como lo hizo la Revolución Francesa o la Revolución Rusa. Pero, a la larga, perpetua un espíritu que trasciende y ese mismo espíritu es el que da importancia a esas revoluciones. Éstas por supuesto tienen un aire social, debido a la importancia que tienen en la lucha de clases.

Veamos por ejemplo la revolución francesa. Empezó como una lucha social liderada por la burguesía y que acabó cautivando al pueblo llano. Se abolió el feudalismo y se le quitó bastante poder a la Iglesia. Sin embargo enemigos la acecharon: el rey que se marchaba a Austria y fue descubierto y, posteriormente, guillotinado y los girondinos que representaban a la alta burguesía.

Pero no fueron ninguno de estos los que acabaron con la revolución, fue un hombre (apoyado por los moderados) quien puso fin a la revolución: Napoleón. Excelente militar y un oscuro dictador que reprimía todo movimiento. A este personaje en ningún momento le interesó llevar la revolución más allá de las fronteras francesas. Es verdad que fue consecuencia del avance del ejército francés pero no fue una idea de Napoleón directamente. Es mas pensar que la revolución francesa tenía que ver con su estado Imperial Hereditario y plantando ilusorias ideas sobre gobiernos constitucionales. Lo único bueno que se le puede otorgar a este personaje es la transmisión de las ideas revolucionarias. Pero no nos engañemos eran ilusiones fantasiosas.

Comparemos este hecho con el Régimen Stalinista. Él llevó a cabo la conquista de Europa del Este y "transmitió", como hemos dicho con Napoleón, las ideas de la Revolución Rusa. Planteó ilusiones a la clase obrera de aquellos países que sufrieron, por culpa de esta administración Stalinista, una auténtica represión. De esta forma podemos hacer una analogía entre el sistema bonapartista (como decía Trotsky) con el sistema stalinista.



Pues sabiendo lo que fue Stalin y lo que fue Napoleón, no entiendo por qué hay gente hipócrita que niega la lucha del pueblo español el día dos de mayo. No es que sea un nostálgico de España como ya he expresado en mi blog, pero creo sinceramente que aunque el pueblo español era muy conservador, tradicionalista, monárquico e ignorante también veían que Napoleón reprimía al pueblo. Debemos recordar que hubo liberales que huyeron a Cádiz. Éstos se equivocaron en la idea de que Fernando VII les iba a ayudar y por eso fracasó la Constitución de 1812. Sin embargo, más tarde se formarían las dos españas y sería España uno de los países más revolucionarios del mundo.

¿Qué quiero decir con esto? Analizando la historia se ve que hay siempre una revolución anticipada que fracasa y, tras ella, vienen otras más que triunfan. En el caso de la revolución burguesa se llevó a cabo, años más tarde, la primavera de los pueblos la cual hizo que hubiera regímenes políticos liberales en casi toda Europa. ¿Y tras la revolución rusa? Aun queda tiempo para ver los futuros estallidos...

Por lo tanto, las revoluciones anticapitalistas del futuro han de ser movidas sin contemplaciones ante el sistema. Éstas pueden ser de dos tipos: sociales o violentas. Las violentas, por supuesto, no suponen terrorismo individual, sino que suponen insurrecciones violentas. Éstas últimas han de desarrollarse, tristemente que sea así, en países donde el capitalismo ahoga las posibilidades políticas del pueblo porque si esto ocurre no hay posibilidad de revolución social. Ésta consiste en la obtención del poder a través de una elección democrática burguesa. Con ella se podrá reformar el Estado, haciendolo desde arriba y proponiendo leyes y constituciones que derriben el sistema.

Si hay una revolución continuada el pueblo se agota. La lucha no puede ser continua, ha de terminar cuando se vea que puede sobrevivir el sistema por si solo. Cuando me refiero a sobrevivir por si solo no significa que no se trabaje para mejorarlo, sino que no se necesitaría esa "alerta" que se precisaría en el periodo revolucionario.

Como bien hablé ayer con el camarada Marat, también creo que hay que usar estrategias que sean efectivas. Es decir, no se puede usar la estrategia "militar" y de que la revolución va a ser inminente ni tampoco una estrategia pasiva. Toda la lucha ha de ser dependiendo de la situación social y de la predisposición o no a una revolución. Esto no indica que haya que esperarla sino que se puede "provocar" movilizando a las masas hacia un camino mejor.

Un saludo

2 comentarios:

Retrasado dijo...

En esta última entrada se evidencia tu reformismo, pensaba que el entrismo, en teoría, consistía en volver a un partido reformista en revolucionario. Aunque es muy propio de trotskistas (nunca sé si lo escribo bien) posar a la izquierda y actuar a la derecha.

¡Ese es Trotski! Siempre fiel a sí mismo; se revuelve, estafa, posa a la izquierda y ayuda a la derecha (comentario de Lenin, de los tropecientos que tiene contra trosko más genuíno)

Te recomendaría que antes de ir de marxista leyeras al propio Marx así al menos entenderías cual es la naturaleza del estado (anclaje superestructural, ¿te suena de algo?). Oye y si no dejas las fotos de los socialistas, la de trotsky, Orwel y la tuya y quitas las demás.

Aunque espero que ahuyentes a la gente por el collage esquizofrénico que tienes en la web.

No te lo digo de malas, no tengo nada personal contra tí pese a que mis mensajes puedan parecer ofensivos pero me duele en el alma que alguien con ganas de formarse tenga tu página como referencia y se papee la deformación revisionista de Marx que haces(a parte de llamar traidores a los que, pese a cometer errores, son los que han luchado contra el capitalismo y arrejuntando a quienes no saben como defender (espartaquistas, etc) y a los que venden al moviento obrero cada día).

Un último apunte,el mote bonapartista lo refiere Trotsky del libro el 18 brumario de Luis Bonaparte de Marx, éste llama bonapartista no a Napoleón Bonaparte sino a su ridícula parodia, Luis Bonaparte. (Corrígeme si me equivoco por favor)

http://www.engels.org/pdf/18BrumarioLB.pdf

En serio, antes de enseñar, formate, y no solo con los cuadernillos del PSOE.

Salut! Espero que nos veamos, algún día, al mismo lado de la trinchera.

http://esquizofreniaasimetrica.blogspot.com/

Retrasado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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