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domingo, 13 de junio de 2010

La derecha, esta derecha

Podríamos generalizarlo a todos los países. Ya hablaba Marx de que la consecución de un régimen liberal en Alemania, fase reconocida como previa a la constitución del socialismo y por tanto avance hacia la libertad del socialismo, en el siglo XIX sólo podría venir dado por el protagonismo de la clase trabajadora. Y en efecto así fué: mientras los "liberales" negociaban con los absolutistas tras la Revolución de la Comuna de Paris, los proletarios continuaban la lucha política.

En España y en muchos otros países la burguesía no era muy fuerte. De hecho en España nunca lo ha sido; siempre ha tenido que coaligar con la iglesia y los sectores conservadores que eran los restos residuales de la época feudal. Si analizamos el siglo XIX español ninguna acción llevada a cabo por la burguesía podía llevarse por si sola; es obvio pensar por tanto que algunas concesiones o mentiras se hicieron. La promesa del sufragio universal o la mejora de condiciones en sanidad y educación no se produjeron por la acción únicamente de tal o cual gobierno liberal sino por la presión de las masas: temblaba España con la posibilidad insurreccional.

Hay que decir que dicha mejora de las condiciones se realizó de forma lenta debido al bajo desarrollo de fuerzas productivas (industria que garantizara beneficios duraderos) y por tanto el desarrollo del proletariado se veía mermado continuamente. La mayor parte de la burguesía española se basaba principalmente en los sectores económicos que daban rápida rentabilidad pero no eran duraderos (la banca principalmente) de tal forma que no se consolidaba nunca el crecimiento económico.

De esta forma la existencia de un proletariado urbano e industrial era mínimo y el gran protagonista del miedo burgués era el campesinado. Las rebeliones campesinas siempre se han caracterizado por la violencia con la que se ejercen debido en gran medida al odio acumulado de la explotación señorial (algo obvio). Además nunca será la clase que llevé a la transformación social debido principalmente a dos cosas: a) es una clase con una mentalidad conservadora que piensa más en conservar su posición de clase intermedia que en hacer avanzar la sociedad b) la emigración campo-ciudad provoca que se conviertan en proletarios.
De esta forma ellos fueron los que hicieron que Fernando VII tuviera que ceder poder en 1830 y los que, ante el fracaso de las desamortizaciones por el poco beneficio que obtenían, decidieron no ayudar a las Cortes en 1833.

Jugaron por tanto, la clase obrera naciente y el campesinado, importantes papeles en los acontecimientos históricos del siglo XIX. Mientras los liberales y conservadores pactaban en los pasillos del congreso y se lanzaban los cuchillos en las sesiones...

Pero el que el proletariado andara en la órbita burguesa era una limitación: no representaban a su clase. Precisamente Marx apoya la constitución de los partidos socialistas para evitar dicha influencia. Con la revolución de 1868 el movimiento obrero toma su camino. Los campesinos y proletarios influidos por los anarquistas protagonizan las rebeliones cantonales siendo la más conocida la de Cartagena que no acabaría hasta 1874.

De esta forma sigue la clase trabajadora empujando para que la política le sea favorable. Aún con la situación desfavorable de 1875 con una constitución reaccionaria y con un sistema de partidos reaccionario (el turnismo) las movilizaciones obreras y su conciencia de organización siguen su curso y en 1879 se funda el PSOE y en 1881 la UGT.

En 1909 no podía ni sabía mantener una colonia como los vecinos franceses. Además la acción organizada de los obreros en contra de la guerra demostró que la burguesía por sí sola no podía controlar la situación sin un rey ni un ejército a su disposición que despejara las dudas de quien mandaba.

La constitución de la república fue producto de la presión de los trabajadores ante los problemas que había. El PSOE en aquella época se opuso frontalmente a la monarquía de Alfonso XIII y al sistema caciquista y turnista, ante lo cual por medio de UGT que pactó con la CNT realizó la Huelga General de 1917. Además durante la I Guerra Mundial la patronal se había embolsado los bolsillos gracias a las exportaciones de materias primas a los países beligerantes. Pero no sirvió de nada. Como demuestra el parasitismo de la burguesía española no reinvirtió el dinero en la producción lo que produjo un estancamiento económico. La guerra de África continuaba mandando más obreros a morir en batallas que ni sabían el por qué de aquella matanza.

Durante la II República fue la clase obrera la que tomó el papel determinante. Con el sufragio universal elegía a quien podía darles lo que querían y con la fuerza ponían en aprietos al gobierno de turno. El estancamiento de la reforma agraria condujo a la rebelión de Casas Viejas y la victoria de la derecha en 1933 y su programa de contrarreformas condujo a la revolución de Asturias (1934) y a la victoria del Frente Popular (1936) que estaba formado por partidos pequeño burgueses y obreros, de tal forma que la burguesía no podía hacer nada sin los obreros. El golpe del 36 también fue todo un ejemplo: la burguesía reaccionaria de la cual es heredera nuestros "amigos" del PP no podían hacer nada sin el apoyo de otras potencias (Alemania e Italia), sin el ejército ni la Iglesia y sin las tropas moras coloniales.


Sin comentar lo acaecido en la Transición, en la cual tuvieron que presentarse como "demócratas" enfundándose en una mentira y concediendo mucho menos de lo que se podría haber concedido (Reparación histórica, III República...) debido al temor de que pasara lo mismo que en Portugal donde se había expropiado la banca y las empresas.

Ahora Cospedal nos dice que el PP es el partido de los trabajadores. Como hemos dicho antes, la burguesía siempre ha necesitado de otras fuerzas sociales para hacer frente a sus problemas. Ahora necesitan el voto y el apoyo político de miles de trabajadores descontentos con la situación económica. Ellos son los que privatizaron Telefónica y cuyos amigos y simpatizantes la gestionan despidiendo a sus empleados, ellos son los que gestionan la Comunidad de Madrid donde la sanidad y educación se privatiza a marchas forzadas atacando las condiciones laborales de los servicios públicos y despidiendo a cientos de personas.



El que estén vestidas de rojo no implica
que sean rojas, por si acaso lo decimos...

 



Sí, es cierto, ¡para que engañarnos! La dirección del PSOE no es la que había en los años de Pablo Iglesias ni tienen las mismas ideas. Pero la clase obrera tiene que organizarse y lo hará no en los pequeños partidos satélite que hay en la izquierda sino en los partidos tradicionales de la clase trabajadora.  La presión dentro del PSOE, en cuanto mantiene las contradicciones propias de un partido socialdemócrata, va a tener mucho más calado que el satélite de la burguesía y su representante: el PP.

Por eso animo a los militantes del PSOE que expresen su crítica en la calle y en el partido y a los trabajadores que expresan sus críticas en la calle que se organicen en los sindicatos y organizaciones de la clase trabajadora (PSOE, IU). ¡Dichas organizaciones han de tener la dirección correcta!




¡Salud, república y socialismo!





































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