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jueves, 26 de julio de 2012

Artículo 200: El peligro de la falta de dirección.

Este blog ya cumple 200 entradas desde que se creó en blogger. Han habido entradas mucho más sabrosas en la teoría que otras. Incluso, debido a la evolución política, puede que algunas entradas no tengan la profundidad teórica necesaria e incluso se cometan errores. Cuando tenga tiempo, los intentaré hacer saber.

No me malentendáis. No ha sido de mala fe.

Lo más importante más que el cometer o no errores, porque todos los cometemos, es rectificarlos y encauzarlos hacia la dirección correcta.

De hecho es de lo que voy a hablar en esta entrada histórica para este blog: de la necesidad de la dirección revolucionaria.


En un momento donde, al igual que en los años 30, aparecen acontecimientos revolucionarios aquí y allá (Primavera Árabe, Nepal, Grecia...); tenemos que saber qué errores se han cometido en algunos de estos procesos y cómo podemos solventarlos.
El marxismo, con su método el materialismo dialéctico, es una ciencia no un dogma. Reducirlo en axiomas sería absurdo y, si fuera así, habría que comprender el por qué y demostrar de forma científica cada una de las afirmaciones. Por ejemplo, decir que el Estado es un instrumento al servicio de la clase dominante no sirve de nada si no explicas el por qué de la necesidad del Estado para la clase dominante. Las fuerzas de seguridad del Estado (tanto ejército como policía) y las instituciones del mismo sirven para proteger la propiedad privada y, como estamos viendo en los últimos acontecimientos, también para mantener a flote la economía privada. Esto es un hecho en las últimas manifestaciones como en Valencia y en el problema de la deuda que estamos viviendo.

Los errores principalmente vienen de ahí, de la mala comprensión teórica de lo que implica cada uno de los factores en juego. Y, por muchos discursos que se hagan, lo que vale al final es la mera práctica. No es un desdén a la teoría, es precisamente la consecución de la teoría.

Si los marxistas, como materialistas que somos, nos quedáramos en la explicación y no fuéramos a la práctica; no seríamos marxistas aunque lo repitiéramos mil veces cada día a lo largo de nuestra vida.

Precisamente para eso se necesita una organización que prepare el terreno hacia la materialización de las ideas. Una cosa que se critica últimamente es la situación en los sindicatos y en los partidos de izquierda. En consecuencia, bastante más de lo que se debería, mucha gente piensa en la eliminación completa de los sindicatos y partidos de izquierda. Incluso gente honesta, que lucha día a día en la calle contra el propio sistema.

Pues, aunque pueda parecer peligroso malinterpretarlo, no estoy de acuerdo. La situación en dichos partidos o sindicatos se produce por la falta de una dirección política que encauce a dicha organización. Pero dichas organizaciones sirven, incluso hoy. Pero dicha situación no es eterna. Cualquier acontecimiento que se ponga encima de la mesa puede variar la configuración de dichas organizaciones.

La entrada masiva de militantes al PCE en los años 70 produjo una contradicción en el propio partido. Mientras la dirección, con Carrillo a la cabeza, llevó a cabo el plan propuesto en el 59; las bases luchaban contra el franquismo y lideraban las luchas en el interior. La pena es que, dicha fuerza, no fuera utilizada para crear una dirección revolucionaria. 3/4 de lo mismo pasó en el PSOE durante los años 30.

Aquí queremos hacer un balance de luchas revolucionarias que, aunque están ocurriendo hoy en día y aparentemente han triunfado, no están acometiendo los objetivos necesarios para la transformación socialista.

VENEZUELA

La situación en Venezuela es tensa. Tras años de revolución, tras años en los que la burguesía aún no ha podido retornar el curso de la historia en su propio beneficio llega la burocracia para hacer añicos la misma revolución. Dicha burocracia, con un lenguaje grandilocuente a las circunstancias, se niega a aplicar los decretos revolucionarios. Esa misma burocracia plantea, ante las empresas ya ocupadas, que cada una se gestione sin planificación democrática de la economía ¡salvase quién pueda!. Ellos pueden lamentablemente.

Frente al asedio patronal la burocracia se preocupa de mantener sus posiciones tranquilizando a la población y llamando socialismo a algo que todavía no llega a serlo. Y no llega, no por las masas, sino por la burocracia que tapona los conductos de aire fresco de esta revolución.

Y, mientras unos la atacan de forma absurda sin tener en cuenta las conquistas que ha conseguido, otros la defienden a ultranza. El documental en recuerdo al golpe de estado de Chávez es vomitivo. Primero porque, más que analizar los hechos políticos y sociales de lo que implicó ese golpe y por qué el pueblo posteriormente apoyó a Chavez, se centra exclusivamente en el papel belicoso y, en muchas ocasiones, personalista que jugaron los militares que estaban con Chávez. Es verdad que el valor individual puede marcar una diferencia en un hecho histórico, pero es el movimiento que en primera instancia ejerce una fuerza sobre el individuo. Dicho documental está preparado para defender a ultranza al ejército. Un ejército que, aunque ya se han formado milicias obreras, sigue siendo un ejército burgués al uso.

Con respecto a las elecciones del 7 de octubre dejó aquí una declaración de los trabajadores venezolanos de El Militante:


"A cuatro meses de las decisivas elecciones del 7 de octubre, vemos incrementarse el sabotaje y las maniobras desestabilizadoras por parte de la burguesía y los imperialistas. Por otro lado, dentro del campo revolucionario crece la inquietud y la discusión acerca de qué programa y métodos defender para completar la revolución.
¿Cómo garantizar la victoria el 7 de octubre?
El principal obstáculo que enfrentan los planes contrarrevolucionarios y la causa principal de que no hayan podido aplicarlos hasta ahora (ni por vías violentas ni por las electorales o “democráticas”) es la movilización y conciencia revolucionaria de las masas en Venezuela y el apoyo a nuestra revolución en el resto de Latinoamérica. Sin embargo, ese apoyo sólo continuará y aumentará si se toman las medidas que resuelvan definitivamente los problemas de las masas: falta de vivienda digna, inflación, tercerización, corrupción, burocratismo, etc. Muchos trabajadores que, respondiendo al llamado del presidente Chávez, han tomado y recuperado sus empresas y están luchando por implementar el control obrero, construir sindicatos revolucionarios, etc., se encuentran en este momento despedidos, perseguidos y amenazados por los empresarios con la pasividad e incluso apoyo de las inspectorías de trabajo, el Ministerio de Trabajo y otros organismos del Estado. En muchas empresas e instituciones públicas gerentes y burócratas que se dicen bolivarianos aplican políticas antiobreras similares a los empresarios privados. Cuando las organizaciones campesinas, el movimiento de pobladores y hasta delegados gubernamentales intentan tomar posesión de tierras que han sido expropiadas sufren agresiones y saboteo de los terratenientes con la connivencia de mandos policiales y militares, o de los tribunales. Si esta situación continúa la revolución estará cada vez más amenazada. Los resultados de las últimas convocatorias electorales, con el aumento de la abstención dentro del campo bolivariano, son un aviso importante.
La enfermedad de Hugo Chávez es otro factor de inquietud y preocupación para las bases revolucionarias. Los contrarrevolucionarios, con su cinismo habitual, utilizan la enfermedad para organizarse mejor y tomar posiciones dentro del estado. También la quinta columna burocrática, el “chavismo sin Chávez”, ve en la enfermedad del presidente una oportunidad para empujar la revolución a la derecha y descarrilarla. Debemos denunciar y combatir cada maniobra que organizan los imperialistas y contrarrevolucionarios desde fuera pero igual de importante es comprender que el enemigo que más daño está consiguiendo hacer a la revolución actualmente es la quinta columna burocrática, que reprime y ataca a la izquierda revolucionaria y desorganiza y sabotea la producción mediante la corrupción, la arbitrariedad y la desmoralización que siembra entre sectores de las masas.
Ganar en las urnas es sólo el primer paso. Mientras los capitalistas mantengan la propiedad de la mayor parte de las empresas, según el BCV un 77,5% del PIB no petrolero sigue en sus manos, y el Estado no sea un estado revolucionario dirigido por los trabajadores y el pueblo cualquier medida progresista será contestada por la burguesía con la desestabilización y el sabotaje.
Defender la revolución del sabotaje capitalista y burocrático
La LOTT, cuya aprobación ha sido saludada con entusiasmo por amplios sectores de las masas, será otro ejemplo de lo anteriormente afirmado. Lo más importante de esta ley es que estimulará la lucha por llevar la revolución al interior de las empresas. Animados por los avances que incluye: fondo de pensiones, prohibición de la tercerización, mención de los consejos de trabajadores, etc., los trabajadores intentaremos hacer que esos avances se apliquen y luchar por otras reivindicaciones importantes que faltan: reducción de jornada laboral a 30 horas, medidas concretas que desarrollen el control obrero, etc. Enfrente, los empresarios ya han puesto el grito en el cielo contra la ley e intentarán sabotearla. Pero también muchos burócratas y gerentes de empresas estatales intentarán que la prohibición de la tercerización y otros derechos sean papel mojado.
El futuro de la revolución dependerá de quién se imponga en esta lucha. La clave para vencer es que los trabajadores más avanzados sepamos ganar el apoyo mayoritario del resto de la clase obrera y poner a ésta al frente de la revolución para desarrollar el control obrero en el conjunto de la economía y el estado y derrotar a los capitalistas y la burocracia. La UNETE y el Movimiento por el Control Obrero, como organizaciones que agrupan a una parte de los trabajadores más avanzados, deben proponer a la nueva central bolivariana un frente único que impulse la unidad en la acción de todos los colectivos obreros y populares para organizar la lucha contra el sabotaje contrarrevolucionario, impulsando los consejos de trabajadores en todas las industrias públicas y privadas, tomando todas las fábricas donde los empresarios se nieguen a aplicar la LOTT y otras leyes revolucionarias, combatiendo todos los ataques."




NEPAL

La victoria asombrosa del Partido Comunista Unificado de Nepal en 2008 no pudo asombrar a mucha gente pues se ocultó por parte de los medios de comunicación. Sin embargo, para aquellos que no conocíamos en profundidad esta revolución, se puede decir que nos sorprendió al conocerla y sorprendió a los dirigentes del partido gobernante.

Decimos que sorprendió al propio partido gobernante puesto que las medidas tomadas posteriormente, aún con el poder obtenido, parecen fruto de la improvisación en la construcción de una dirección revolucionaria.

Aún venciendo dicho partido, el PCUN, se vio envuelto por un ataque de alianzas por parte de los demás partidos a la hora de elegir presidente. El Partido del Congreso de Nepal, partido de derechas, se alió con el Partido Comunista de Unión Marxista Leninista y otros partidos reformistas con el fin de bloquear parlamentariamente al PCUN. Pero lo mejor viene ahora...

Con esta derrota encima de la mesa, la dirección decide entrar a formar parte del gobierno. Ridículo, pero cierto.

La teoría en la que se basaba la dirección, principalmente el ala de derechas, era la famosa y clásica revolución por etapas. Según esta teoría, utilizada por los estalinistas y los reformistas para olvidar la revolución socialista, consistía en la necesidad de completar el desarrollo capitalista para, entonces, avanzar en el desarrollo de la revolución socialista que acabara con el capitalismo. Pero, como bien explicaron Marx y Trotsky, la burguesía ha dejado de jugar un papel progresista para jugar un papel reaccionario. Incluso en los países más atrasados como Senegal o Nepal donde la explotación es salvaje se ve el parasitismo de sus propias burguesías al no querer desarrollar la economía, viviendo la burguesía de los países atrasados de los intereses de la burguesía de los países "avanzados".

Esto es lo que llevó a la dirección a tomar la decisión de sentarse al lado de los mismos representantes de la burguesía. Éstos, encantados, aceptaron la salida inmediata del rey. En aquel momento no le interesaba acorde a los intereses de mantener la propiedad privada. Hicieron algunas concesiones, fruto del auge revolucionario y del temor de la burguesía a perderlo todo, como la eliminación del sistema de castas y la posibilidad de redactar una nueva constitución.

Sin embargo, a día de hoy, han sido 4 personas diferentes los que han ocupado el cargo de presidente en 4 años. Una de las preocupaciones importantes, las que están llevando al más extremo de sus fuerzas, es la reincorporación de 20000 guerrilleros a la vida civil.

Desde que, en 2006, se abriera el proceso de alto el fuego entre las fuerzas maoístas y las fuerzas gubernamentales no se ha avanzado ni un milímetro. En 2009 una de las quejas que corrió dentro del movimiento maoísta fue la cesión de las armas bajo control de la ONU por parte del PCUN ¡Para los mismos imperialistas que solucionan los problemas de los capitalistas en los lugares más conflictivos del mundo capitalista! Pero aún hay más, el tiempo corre para la dirección reformista encerrada entre la revolución y la contrarrevolución. A los milicianos se les ha prometido pagarles mientras el conflicto iba avanzando. Pero no les han pagado y los retrasos hartan a muchos.

De hecho la escisión por la "izquierda", lo entrecomillo al no saber ni qué programa defienden, ha venido del sector que mantenía la lucha de guerrillas. Una de las propuestas sería integrarlos en el ejército burgués... pero no han modificado ningún jefe.

Entre tanto la teoría de la revolución por etapas propio de este grupo sigue su curso. Un curso tan lento que atrapará a estos sátrapas dirigentes del maoísmo en una encrucijada que difícilmente podrán resolver por medio de dicha teoría: revolución o contrarrevolución.

Cuando el Partido del Congreso de Nepal (PCN), favorecido por las condiciones externas más que por las internas, vea un debilitamiento de las bases de apoyo a este partido contraatacará. El PCN tiene un apoyo considerable de la burguesía India. Como hemos sabido, desde que empezó la crisis, las tensiones entre los bloques se agudiza. Rusia y China maniobran estrategicamente en defensa de sus burguesías mientras EEUU defiende los pocos mercados que le quedan. EEUU se basa en la India para ejercer de palanca contra los intereses chinos. En caso de un conflicto a gran escala EEUU se apoyaría en la India y

Se ha avanzado en la negociación de clases, entre los dirigentes del PCUN y los del PCN, pero no se avanzado en construir el socialismo.


CONCLUSIÓN:

La dirección no se puede improvisar. Debe ser formada y organizada en torno a un programa revolucionario de superación del capitalismo. En este camino no hay atajos. Aunque no nos guste admitirlo, la diferencia entre un Felipe Gonzalez y un Rubalcaba o entre una Pasionaria y un Centella es clara. Mientras que Felipe Gonzalez y Pasionaria tenían una autoridad clara (otra cosa es que la fueran perdiendo); nuestros amigos Rubalcaba y Centella no tienen nada. Y no lo decimos que estemos de acuerdo con unos sí y con otros no; nos daría igual. Solamente decimos que la clase obrera levanta dirigentes en la lucha y que este es el momento.

Los errores por dejar el socialismo a medias no se pueden reproducir en la próxima revolución. No podemos ponerla en peligro.



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